jueves, marzo 09, 2006

Perdón, Perdón

Así que de eso se trataba. Así que yo no se lo que el diálogo es. Hay muchas cosas que se me escapan en la relación con el otro.
Sumergido en mi monólogo nunca me pude hacer entender, y cuando "dialogo" con otro, lo leo también a través de mi monólogo, que forma parte de mi subjetividad. O sea que ese "diálogo" no es un diálogo, es un monólogo en el que muy pocas veces escucho algo nuevo.

Así que me surge la pregunta: En los casos en que las personas llegan a entenderse verdaderamente en un diálogo, ¿qué es lo que de ellos toma intervención en el diálogo?

Y así como pasa con el diálogo, pasa seguro en otros contactos con el otro. Por ejemplo en los deportes por equipos. O en un compartir una tarde de silencio frente al río.
Y la pregunta sigue siendo la misma: ¿qué es lo que de ellos toma intervención en ese momento?

Un abrazo,
Diego.

lunes, marzo 06, 2006

¿Sujeto - Objeto?

¿Qué es esto de la división objeto - sujeto, que proviene de un intento de entender/conocer el mundo que nos rodea y sus leyes?
El científico intenta describir las cosas de esa manera: dice "Yo soy el observador del hecho, de la 'experiencia'."
¿Qué es el observador? ¿Dónde está? ¿Está en algún lugar? Los científicos han buscado una y otra vez a ese "observador" en el cerebro y no lo han encontrado. Han encontrado que, por ejemplo, cuando miramos un árbol se activa una determinada zona del cerebro, y que cuando a una persona le decimos "imaginate un árbol" se activa esa misma parte del cerebro.

Fijémonos qué incompleto que está el paradigma actual, donde se quiere hablar de "sujeto" y de "objeto" cuando no se está seguro de los límitesa del sujeto. Uno puede asegurar (hasta donde la conciencia alcanza) que el límite de un objeto es tal, pero ¿puede asegurar que hay límite del sujeto?
Si me quieren decir "El sujeto es sólo esto que se ve (su cuerpo) más esto que parece pensar", digo: ¿por qué asegurar "Yo soy este cuerpo y esta conciencia (y nada más)"? Quiero decir que epistemológicamente no es correcto decir "Somos esto y nada más"

Pensar.

jueves, marzo 02, 2006

El Lazo

Parece que no puedo nombrarte
significante que me defines
Parece que quiero ser
aquello que no soy
[Diego Alcántara]

Si siempre que interpretamos algo lo hacemos a partir de nuestra subjetividad, ¿cómo podemos ver lo que realmente es ese algo?
Me encuentro en un callejón sin salida, aparentemente no hay respuesta viable.

Analicemos las posibles soluciones:
a) Intento ver por mí mismo ese algo
Primero: ¿Puedo conocer la verdad de ese algo desde mi objetividad? ¿Existe la objetividad pura? (nada más, ¿para qué más?)
Segundo: ¿Puedo conocer la verdad de ese algo desde mi subjetividad? Mi visión subjetiva ya está limitada, tiene un color de cirstal determinado, tiene sus "áreas negras". Lo que veré, entonces, lo veré distorsionado.
Tercero: ¿Puedo conocer la verdad de ese algo tratando de ser objetivo estando plenamente conciente de que mi subjetividad influye en mis observaciones? Puedo intentarlo (no arriesgo decir más que eso)

b) Algún otro me da su punto de vista de lo que vio de ese algo.
Primero: Ese otro vio desde su subjetividad, con lo cual sólo puede aportarme desde su lugar, igual que yo a él. Podría tener un saber verdadero sobre ese algo, pero nada me asegura que el sabe qué es lo que es verdadero de aquello que sabe (eso me pasa a mí también).
Segundo: Mis límites para entenderlo están dados por mis significantes, o sea: cuando él se comunique conmigo para transmitirme lo que sabe verdaderamente (sin que necesariamente él sepa que lo sabe) y lo que cree que sabe, usará todo su conjunto de significantes, significantes que cuando yo trate de interpretarlos pasarán por un filtro: mis resistencias, y por un interpretador: mi subjetividad. Lo cual distorsiona el mensaje que ese otro quiere transmitirme.


¿Entonces?
Puedo darme una idea, que será un intento de solución, un intento de hacer algo válido, nada más que un intento, no puedo dar un "consejo".

Teniendo en cuenta que:
* La relación con el otro (el lazo) puede beneficiarnos.
* No existe la objetividad pura, en el mundo material (concreto) en el que estamos.
* No se me ocurre ninguna otra solución.

Doy mi posible solución:
Apostar por el lazo, tenerse paciencia.


Espero haber sido honesto conmigo mismo.


Un fuerte abrazo,
Diego.

martes, febrero 14, 2006

No hay relación sexual

Quizás no seamos conscientes de que cuando miramos algo lo miramos desde un lugar específico (desde el que estamos parados).
Imagínense parados frente a una montaña que no concoen, mirando un camino hacia la cumbre. Estoy parado en un lugar determinado, y desde ahí miro una o varias rutas posibles para la ascención. Y desde ahí, habiendo elegido una, emprendo el camino. Iré subiendo, y a medida que vaya subiendo iré aprendiendo sobre ese camino. Cuando haya llegado a la cumbre veré el camino por el cual subí. Tal vez me de cuenta de que si a algunos tramos del camino los hubiera cambiado hubiera usado menos energía. Pero claro, yo ascendí eligiendo el camino desde abajo, pues podía entender los caminos mirando desde abajo, pues ese era el lugar desde el que estaba considerando la ascención.
Y quizás desde ahí también vea que por otros lados de la montaña habían otros caminos. Pero, de nuevo, yo elegí el camino que elegí debido a mi posición. Y quizás por esos otros caminos estubieran subiendo otras personas, quizás otras personas llegaron a la cumbre, quizás otros sigan evaluando desde abajo por dónde subir.
Si cuando yo estaba abajo podía hablar, digamos por "celular", sobre cómo subir a la cumbre, con alguien que estaba del otro lado, ese alguien me hubiera dicho lo que veía desde Su lugar, y yo le hubiera dicho lo que veía desde Mi lugar. Se ve claramente que no tendría sentido que nos hubiésemos puesto a discutir cuál era el mejor camino para llegar a la cumbre, pues cada uno iba a argumentar desde Su Propia posición.
No podremos hablar entonces de que, visto desde abajo, hay "un único camino más óptimo". Quizás tampoco haya un "único camino más óptimo" visto desde la cumbre, pues tal vez haya más de uno con recorrido similar.

¿Qué podemos hacer ante esta situación? ¿Es necesario hacer algo? ¿En qué dimensiones (registros) hay que hacer algo?

Un abrazo,
los dejo pensar-se,
Diego.

miércoles, enero 18, 2006

A partir de Hoy

Y en el largo suspiro de la noche,
me llama tu mirada, mirada que
a pesar mío, me invita a reflexionar

Y en el eterno silencio tuyo,
me invitaste a contestar,
aquello que debía ser respondido (¿por vos?)

Hoy tendré que enfrentarme a un silencio,
silencio que me invitará a hacerme cargo
de todo aquello que pasa por mi.

Y entonces me sure la pregunta, débil, facilona:
¿Es bueno para mí que esos silencios sean tan parecidos?
pregunta que me entrega a un escape, y que, entonces, me muestra.

Muestra mi dolor, algo de mi real, algo de mí.
No soy el mismo de hace unos años,
ni siquiera soy el mismo que era hace 2 semanas.

Soy el mismo y no soy el mismo, con doble razón:
Soy el mismo pues el sujeto sigue apostando,
y no soy el mismo porque el yo se sigue desintegrando

¿Y la otra razón de esa "doble razón"?
¡Ja! ello apareció sutilmente, y se escabulló
No soy el mismo, no soy el mismo.

Aparece, ahora, una tercera razón:
No soy el mismo, pues el sujeto va creciendo, madurando.
Soy el mismo, pues el yo sigue creyendo serlo.

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A partir de Hoy, otro psicoanalista me dará una Orientación, en este caso Lacaniana.
Este texto, a pesar de ser poesía, lo ubico en este blog y no en el otro blog mío
Digo "a pesar de" porque hace unos meses pensé "En este blog discursaré mis pensamientos, y en el otro mis poesías".
¿Qué ha cambiado, en este caso, para que publique una poesía acá?
Nada. Y todo.
Hechos: Cambio de analista, Cambio de Criterio de lugar de Publicación.

En algunos registros míos se producen cambios, acá estoy, sosteniendo el cambio.

¡Salud a todos los hombres de buena voluntad!

Diego.

PD: No tengo ganas de aclarar qué significa para mí "Orientación". Aquel pajero (como dice Yinius) que malentienda lo que digo que sufra por ser pajero, o sea: que pague las consecuencias de su elección (elegir la paja mental).